Definición
Involucrar a todos en la mejora de los equipos, desde los operarios de primera línea hasta la alta dirección, para maximizar los recursos, la calidad y el coste del ciclo de vida completo y eliminar el desperdicio operativo.
Comprender este concepto
El Mantenimiento Productivo Total (TPM) es un método que involucra a todos, desde los operarios de primera línea hasta la alta dirección, en la mejora de los equipos. Su objetivo es maximizar la eficiencia de los equipos, el aprovechamiento de los recursos y la rentabilidad de los costes durante todo el ciclo de vida, eliminando así el desperdicio operativo. Dentro del sistema, aborda las averías y los tiempos de inactividad de los equipos y complementa el trabajo estandarizado (SW): el SW estandariza las acciones de las personas y el TPM garantiza el estado de los equipos. Se diferencia del mantenimiento preventivo en que el TPM hace hincapié en el mantenimiento autónomo y la participación de todo el personal, mientras que el mantenimiento preventivo consiste en tareas periódicas realizadas por un equipo especializado. Entre los resultados habituales se incluyen los indicadores OEE, las listas de inspección de mantenimiento autónomo, los casos de mejora de equipos y los registros de formación.
Ejemplos de escenarios de negocio
Cuando las averías frecuentes de un equipo crítico interrumpen la producción, la empresa implanta TPM y organiza formación en mantenimiento autónomo para que los operarios realicen inspecciones y limpieza a diario y registren las anomalías. Al mismo tiempo, el equipo de mantenimiento elabora un plan de mantenimiento preventivo basándose en los datos históricos. Tras varios meses de funcionamiento, disminuye la tasa de averías, aumenta el sentido de responsabilidad de los operarios respecto a los equipos, mejora el OEE y se estabiliza más el plan de producción.