Definición
Gasto ya incurrido e irreversible; no debe influir en las decisiones futuras.
Comprender este concepto
Los costes hundidos son gastos ya incurridos e irrecuperables, como los gastos de I+D ya realizados, los pagos por la compra de equipos o los gastos de promoción de mercado. En la toma de decisiones de gestión, no deben influir en las elecciones futuras, porque estos costes ya no pueden cambiarse, independientemente de lo que se decida. A menudo se confunden con el «coste de oportunidad» o el «coste incremental»: el coste de oportunidad es el mayor coste de renunciar a otras opciones; el coste incremental es el coste adicional derivado de una nueva decisión; y el coste hundido es pasado e irreversible. Dentro del sistema, este concepto se utiliza para evitar la «falacia del coste hundido»: seguir invirtiendo porque ya se ha invertido mucho, lo que provoca pérdidas aún mayores. El resultado habitual es un principio de decisión o una lista de comprobación que recuerda al equipo que, al revisar proyectos, debe ignorar los costes hundidos y centrarse en los beneficios futuros.
Ejemplos de escenarios de negocio
Una empresa manufacturera había invertido mucho en desarrollar una línea de productos, pero la respuesta del mercado fue desfavorable y las ventas continuaron cayendo. En una reunión de la dirección para decidir si cesar la producción o reconvertirla, algunos miembros defendieron seguir invirtiendo para «recuperar los costes». En ese momento se aplicó el concepto de coste hundido y se aclaró que la inversión ya realizada no podía recuperarse, por lo que la decisión debía basarse en el potencial futuro del mercado y el coste de la reconversión. Tras analizar la situación, el equipo decidió no realizar más inversiones y centrarse en desarrollar nuevos productos, evitando pérdidas aún mayores.