Definición
Pequeño equipo interno a tiempo completo que impulsa la implantación del sistema de gestión: organiza semanas de mejora, ofrece coaching y seguimiento, mantiene los estándares y las certificaciones, y reporta directamente al máximo responsable; impulsa la mejora, pero no mejora en lugar de los departamentos operativos. Basado en obras publicadas de acceso público, no en un enfoque de manual.
Comprender este concepto
La oficina de implementación es el motor de despliegue del sistema y también una cantera para formar a futuros directivos. Las publicaciones utilizan distintas bases de cálculo para su tamaño: 2%–3% del número de empleados por horas; aproximadamente 3% del total de la plantilla en puestos a tiempo completo; o 1%–3% de los empleados (incluido el personal a tiempo parcial). Como los denominadores son distintos, no se deben promediar; deben indicarse como parámetros que se ajustan con cada cliente. Entre las causas habituales del fracaso están que todo el personal sea a tiempo parcial, elegir a «quien justo tenga tiempo» o dejar que la oficina haga el trabajo de los departamentos operativos; como resultado, las actividades terminan y nadie les da seguimiento.
Ejemplos de escenarios de negocio
Cuando una fábrica de doscientas personas inició la implementación, asignó primero a 1 responsables dedicados a impulsar la mejora, con reporte directo al director general, y nombró a 1 persona a tiempo parcial por flujo de valor. La oficina de mejora programaba una semana de mejora al mes y revisaba semanalmente los asuntos pendientes. Dos años después, ascendió a uno de los responsables dedicados a impulsar la mejora a responsable de flujo de valor.