Definición
La persona responsable de los resultados de todo el flujo de valor, desde la recepción del pedido hasta la entrega. Las áreas de planificación, compras, producción y calidad se alinean con esta persona. Organizarse por flujo de valor y no por función es un requisito organizativo previo para implantar el sistema de gestión. Basado en una obra publicada de acceso público; no sigue el enfoque de los manuales de formación.
Comprender este concepto
En una organización funcional, nadie es responsable de todo el proceso, desde el pedido hasta la entrega. Cada etapa optimiza su propio desempeño, mientras que las esperas y el inventario totales siguen siendo elevados. El responsable del flujo de valor asume la responsabilidad de los indicadores de entrega, calidad, inventario y eficiencia de toda la cadena, e informa semanalmente sobre su evolución a la persona que encabeza la organización. La obra destaca que la prioridad es la calidad de la persona seleccionada; no es imprescindible que tenga experiencia en fabricación. Hay opiniones divididas sobre cuándo reorganizar: algunas recomiendan hacerlo antes de la primera actividad de mejora; otras, probar primero en un área piloto y luego extenderlo.
Ejemplos de escenarios de negocio
En una línea de producción, cuatro departamentos —planificación, compras, planta y control de calidad— estaban a cargo de distintas partes, y el plazo de entrega era de veinte días. La empresa nombró a un responsable del flujo de valor y le asignó el planificador y el inspector de calidad. Cada semana, este informaba al director general sobre los indicadores de entrega e inventario. Tres meses después, las disputas entre departamentos habían disminuido notablemente y los temas de las semanas de mejora ya tenían un responsable claro que los impulsara.